El presidente de la Xunta,
Alberto Núñez Feijóo, se ha mostrado este miércoles "bastante
tranquilo" acerca de la posibilidad de que se pueda mantener
una entidad financiera "gallega".
"Del mismo modo que trabajamos para mantener una
entidad gallega y, de momento, lo conseguimos, quiero decirle que estoy
bastante tranquilo de que lo consigamos definitivamente", ha señalado el
mandatario en respuesta a las críticas del portavoz parlamentario del
PSdeG, José Luis Méndez Romeu, ante el pleno
de la Cámara.
En su turno, el dirigente socialista había recriminado al presidente que
"regale" el 40 por ciento del ahorro de los gallegos "en unas condiciones
opacas", con el único objetivo de "liquidar el sistema
financiero" de la comunidad en el momento en que es "más necesario"
para afrontar la crisis.
De hecho, le ha atribuido el objetivo de "liquidar el sistema financiero"
de la comunidad en el momento en que es "más necesario" para afrontar la crisis,
a lo que Feijóo ha replicado que "la única quiebra" es la dejada por los
socialistas en las extintas cajas de ahorro de Galicia.
En cuanto a su pretensión de que, tras su subasta, Novagalicia Banco
mantenga su carácter "gallego", el jefe del Ejecutivo autonómico ha retado a
Méndez Romeu a que le "felicite" si lo logra "a pesar de todos los palos en las
ruedas del PSOE".
PROCESO DE VENTA
El proceso de venta de Novagalicia Banco, que arrancó formalmente a
mediados de noviembre, afronta ahora su fase final, tras haberse presentado el
pasado lunes, cuando vencía el plazo, seis ofertas vinculantes ante el Fondo de
Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Son cuatro bancos (los españoles BBVA, Santander y Caixabank y el
venezolano Banesco) y tres fondos de inversión (Guggenheim y JC Flowers en
alianza con Oaktree) los que han dado el paso de remitir las propuestas en firme
para hacerse con el 88% de la entidad, el porcentaje que está en manos del FROB
y del Fondo de Garantía de Depósitos. Este miércoles, el fondo estatal acude a
una reunión en Bruselas, en la que prevé abordar, entre otros aspectos, las
ofertas recibidas por la entidad gallega.
El FROB debe decidir ahora si se produce ya una adjudicación (algo que
solo ocurrirá si una de las propuestas ofrece un 50% más que la siguiente mejor
y, además, da un precio superior en 200 millones) o si se abre una segunda fase,
en la que entrarán las tres mejores opciones, valoradas por su precio. La
decisión se dará a conocer en las próximas "horas", según indicó, sin concretar
más, el fondo estatal en el comunicado con el que informó de las seis ofertas
este lunes.
El proceso ha provocado malestar entre los inversores extranjeros, que
apreciaron falta de concreción en las condiciones y criticaron que no se
determinase el impacto de los créditos fiscales hasta finales de la pasada
semana y que se produjesen variaciones el propio lunes.
Aunque no ha trascendido el contenido de las propuestas, fuentes
financieras apuntan que la vía de los fondos permitiría mantener la sede en
Galicia, al igual que la de Banesco, que ofrece preservar el empleo y respaldar
la obra social. CaixaBank también apuesta por conservar una vinculación con la
comunidad a través del mantenimiento de la marca.