La factura de la luz ha bajado un 2,8% en julio respecto al mes pasado, que estuvo marcado por la ola de calor, aunque es un 2,1% más alta que hace un año para un consumidor medio acogido a la tarifa regulada o Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC).
La factura eléctrica para un consumidor doméstico tipo -con una potencia contratada de 4,4 kilovatios y un consumo anual de 3.000 kilovatios hora (250 KWh al mes)- se ha situado en julio en 54,57 euros, frente a los 56,12 euros de junio y los 53,43 euros de julio de 2016, según los resultados del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). EFE