La campaña electoral alemana está llegando a su fin sin que se materialice el temido ciberataque o una filtración que pueda influir en los resultados, pero el Gobierno afirmó hoy que mantiene la alerta y evitó cantar victoria antes de tiempo.
Tras las acusaciones de injerencias extranjeras en las elecciones en Estados Unidos y Francia, el Ejecutivo alemán y los servicios secretos advirtieron de que era probable un ciberataque en los días previos a las comicios, que se celebran este domingo, y apuntaron a Rusia como principal sospechoso de alentar esas acciones desestabilizadoras. EFE