Gobierno y Generalitat han mostrado hoy sus discrepancias en una tensa Junta de Seguridad en la que el ejecutivo catalán se ha negado a suspender el referéndum del 1-O, pese al requerimiento del Estado, y ha avisado que los Mossos "adecuarán" el cumplimiento de órdenes judiciales a dar prioridad a la "convivencia".
A tres días del referéndum suspendido por el Constitucional, el presidente catalán, Carles Puigdemont, ha presidido la Junta de Seguridad de Cataluña, que convocó ayer de forma unilateral, en la que el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, le ha exigido que "suspenda" la votación del 1-O y que asuma que hay una "autoridad judicial" para que los cuerpos y fuerzas de seguridad impidan la votación. EFE