Entre el año 2000 y el 2015
la carga de enfermedad derivada del tabaquismo y la conducción temeraria se
redujo en un 37%, en buena parte debido a la implementación de medidas
legislativas, especialmente de aquellas más punitivas en las
sanciones por incumplimiento. Es una de las conclusiones del estudio ¿Cómo legislar para promover la salud
pública? Los casos del tabaco y los accidentes de tráfico, publicado por el
Observatorio Social de "la Caixa".
En el
informe, el profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Las Palmas de
Gran Canaria, Jaime Pinilla, analiza
el impacto de actuar sobre la salud pública desde la ley. Toma como objeto de
estudio los dos comportamientos no saludables que más impacto tienen sobre la
salud pública: el tabaquismo y la conducción temeraria. Estos comportamientos provocan
cargas de enfermedad prevenibles y, en consecuencia, costes económicos que
podrían dedicarse a otras finalidades.
Según
datos del Institute for Health Metrics Evaluation (IHME), en el año 2000 en
España se perdieron 25.000 años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) por
cada 100.000 habitantes. AVAD es una medida utilizada en economía de la salud,
como indicador que refleja el tiempo y la calidad de vida relacionada con la
salud: perder un AVAD equivale a perder un año de vida en plena salud. Gracias
en parte a las intervenciones legislativas realizadas, en 2015 dejaron de
perderse unos 1.400 AVAD por cada 100.000 habitantes debido a estas conductas
de riesgo.
El
tabaquismo y la conducción temeraria son los responsables directos de la
pérdida de salud de muchas enfermedades: un 14% y un 3,41% del total de AVAD
perdidos en el año 2000, respectivamente. Por enfermedades, el tabaquismo era
responsable, en el año 2000, del 43,55% de los AVAD perdidos por enfermedad
respiratoria crónica, un 31,19% por cáncer y un 19,65% por enfermedad
cardiovascular.
En el caso de la
conducción temeraria o bajo los efectos del alcohol y las drogas, ésta fue
responsable del 70% de los AVAD perdidos por lesiones en accidentes de tráfico.
En 2015, según el
mismo instituto, el tabaquismo fue responsable del 9,63% de la carga total de
enfermedad en España, mientras que la conducción temeraria o bajo los efectos
del alcohol o las drogas lo fue del 1,09%, lo que supone, entre ambos casos, un
37% de disminución en la carga de enfermedad por estos comportamientos respecto
a 2000.
Para medir el impacto
de las medidas legislativas abordadas en España en materia de tabaquismo y
seguridad vial, el autor utiliza dos indicadores claves: las ventas de tabaco y
la mortalidad por accidentes de tráfico.
Por un lado, en
cuanto al tabaquismo el autor apunta a una disminución notable del consumo de
tabaco entre 2000 y 2015. Si bien esta tendencia empezó con la entrada en vigor
de la Ley 28/2005 que regulaba, entre otras cuestiones, la restricción parcial
del consumo de tabaco en lugares públicos cerrados, el autor matiza que es la
entrada en vigor de la Ley 42/2010, de restricción total, la que tiene un
impacto más significativo. En concreto, la restricción total del consumo en
lugares públicos cerrados (2010) explica el 16,55% de esta disminución en las
ventas, mientras que la regulación parcial del consumo en lugares públicos,
junto con otras medidas, cinco años antes explica el 6,81% del descenso de
ventas.
En cuanto a las leyes sobre seguridad
vial, se observa una tendencia a la baja sostenida a lo largo de los años, por
lo que la sociedad española parece cada vez más sensibilizada con esta causa.
Sin embargo, el impacto de la reforma del Código Penal de 2007 es claro ya que
explica un 13,34% de la caída en la mortalidad por accidentes de tráfico en el
período analizado.
Además de esta
variable, el estudio explica cómo el número de procedimientos tramitados por
delitos a la seguridad vial aumentó considerablemente desde los 37.697
procedimientos judiciales de 2006 hasta los 43.926 y 87.755 en 2007 y 2008,
estabilizándose en unos 110.000 a partir de 2010. Del mismo modo, tras la
reforma de 2007, el número de penas de privación del derecho a conducir
vehículos aumentó un 115%. Departamento de comunicación