La estrategia de Podemos ante la crisis política catalana le ha costado al partido de Pablo Iglesias caer casi dos puntos en estimación de voto en el CIS, pero además ha puesto a prueba la fidelidad de su votantes y puede haber perdido al 10 por ciento del electorado que votó a la formación morada en 2016.
Un 10,8 de los que en 2016 votaron a Unidos Podemos, sin contar a sus confluencias, dicen ahora en la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) conocida esta semana que "con toda seguridad, no le votaría nunca". EFE