El exconsejero madrileño Francisco Granados ha afirmado hoy en el turno de última palabra del juicio de Púnica que él no tenía "nada que ocultar" ni que "destruir" y ha acusado a David Marjaliza de mentir en sus acusaciones contra él.
Granados ha lamentado que en el juicio que ha quedado visto para sentencia se sienten en el banquillo dos guardias civiles -José Manuel Rodríguez Talamino y José Luis Caro Vinagre- acusados de darle el chivatazo de que la UCO le estaba investigando, ya que se trata de agentes "honrados" que "llevan a la Guardia Civil en el corazón, que lo hacen por vocación y con afán de sacrificio". EFE