El presidente de Galicia, Núñez Feijóo, ha renunciado hoy a luchar por la presidencia del PP. "Me comprometí con los gallegos hasta 2020 y sin haber completado mi compromiso no puedo fallarles", argumentó el presidente de la Xunta. La baja voluntaria del sucesor natural de Mariano Rajoy abre una guerra interna inesperada en la formación conservadora, a la que ya se alistan para luchar por el poder el vicesecretario Pablo Casado; el exministro José Manuel García Margallo; el diputado José Ramón García Hernández; y el exlíder de Nuevas Generaciones, José Luis Bayo.
Sin el máximo favorito en la carrera, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, tienen hasta las 14:00 horas del miércoles para decidir si dan o no el paso de pelear por la presidencia del partido. El PP está en estado de shock. Nunca antes afrontó la renovación de su liderazgo en estas circunstancias: con los afiliados llamados a votar al nuevo presidente y sin un favorito claro que cuente con el beneplácito de todo el aparato. El País