Más de la mitad (el 55 por ciento) de los fallecidos en accidente de tráfico en España muere en carreteras secundarias, en su mayoría en siniestros por salida de vía o colisiones frontales causados por las distracciones, el exceso de velocidad y el consumo de alcohol y drogas.
Es la conclusión de un informe que hoy ha hecho público la Dirección General de Tráfico (DGT), que cifra en 1.013 las personas que el año pasado perdieron la vida en las carreteras convencionales, lo que representa el 55 % del total de fallecidos en accidentes de tráfico (1.830) y el 77 % de las que murieron en vías interurbanas. EFE