Alemania abrió hoy el proceso contra su presunto mayor asesino en serie desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, el enfermero de 41 años Niel Högel, quien se confesó autor de la muerte de cien pacientes, una cifra que podría ser aún mayor, puesto que hay indicios de otros posibles crímenes del procesado.
Con un simple "sí" a la pregunta de si se reconoce culpable de los cargos que le imputa la Fiscalía, arrancó en la Audiencia de Oldenburg (centro de Alemania) un nuevo juicio contra este asesino en serie confeso, que en cada uno de sus procesos anteriores ha admitido sus crímenes. EFE