Vozpópuli. Son demasiados en la lista y cada uno de los 307 asesinatos de ETA sin autor material conocido dejó tras de sí vidas sesgadas y familias y amigos sumidos en el dolor. Entre esa relación de nombres a la espera de que se haga justicia se encuentran algunas víctimas especialmente conocidas como el periodista José María Portell, el socialista Florian Elespe o el juez José María Lidón. Pero hay muchos más en el último estudio al respecto elaborado durante meses por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) recién remitido a la Audiencia Nacional, que lo usará como referencia.
Portell fue asesinado el 28 de junio de 1878 en la puerta de su casa de Portugalete (Vizcaya). Tenía en ese momento 44 años, mujer y cinco hijos de entre once y cuatro años. Cuando le mataron desempeñaba el puesto de redactor jefe en la Gaceta del Norte, dirigía la Hoja del lunes y ejercía de corresponsal para La Vanguardia, ABC y Associated Press. Según recuerda el libro ‘Vidas Rotas’, en una entrevista que le hicieron antes de morir dejó dicho que la noticia que le gustaría publicar era: “Por fin hay paz en Euskadi”.
Eran las 8.45 de la mañana de aquel día de junio cuando tres terroristas se aproximaron a su coche en el que iba a ir a trabajar. Uno se colocó a la altura de la ventanilla del conductor y el otro por detrás del vehículo antes de comenzar a disparar. Su mujer Carmen Torres estaba en casa haciéndose el café: “Me he asomado al balcón y enseguida he visto que era él. He visto la puerta abierta y el claxon sonando. He bajado, todavía respiraba”, declaró. 40 años después, no hay nadie condenado por este atentado. Leer más