EFE | La invitación del primer ministro francés, Édouard Philippe, a los portavoces de los "chalecos amarillos" se demostró hoy fallida por la ausencia en la reunión de la mayoría de sus representantes, la víspera del tercer sábado consecutivo de protestas contra el alza de impuestos al carburante.
Dos miembros de los "chalecos amarillos" acudieron al Palacio de Matignon, residencia oficial del primer ministro, pero uno lo hizo con media hora de retraso y el segundo accedió por una entrada discreta para no ser visto por la nube de periodistas que los esperaba a la entrada.