Vozpópuli | "La Constitución se ha convertido en una prisión, para muchos catalanes". Bajo esta premisa Quim Torra organizó un viaje a Eslovenia. Con él tenía una excusa para no celebrar los 40 años de la Constitución. Buscaba ahí un reconocimiento internacional que aún no ha conseguido. Así al menos lo ha vendido el independentismo. Al estar obsesionados con internacionalizar el procés, cualquier palmadita en la espalda es magnificada. Lo suyos contentos y engañados.
Sin embargo, la realidad es cruel. Es cierto que el presidente Borut Pahor se reunió con Torra. Pero la realidad en nada se asemeja a las declaraciones del president catalán. Para que quedara clara la postura de Eslovenia y de su presidente Pahor, oficialmente ese encuentro era un acto extraoficial. Esto es, cortesía soberanista. Y añadieron que "en cuanto al proceso soberanista, Pahor considera que se trata de un asunto del pueblo catalán y del Reino de España, en el que Eslovenia no desea intervenir". Leer más