EFE | Seis
de cada diez menores siguen sin ir a una escuela infantil, a pesar de
que la escolarización de 0 a 3 años se ha duplicado en los últimos diez
años -del 17,8% en 2007, al 36,4% en 2017-, lo que aumenta las
discriminaciones entre niños ricos y pobres y las probabilidades de
fracaso escolar.
El 62,5 % de los niños de familias con mayores recursos acceden a la
escuela infantil y solo el 26,3 % de los más pobres van a ella, expone
el informe de Save the Children "Donde todo empieza" presentado hoy, que reclama la universalización del primer ciclo de educación
infantil, que tendría un coste de 1.640 millones de euros para las
administraciones. El acceso a educación 0-3 años reduciría la probabilidad
de repetición y abandono escolar, tasas que España encabeza a nivel
europeo, y contribuiría a la mejora de la demografía y del empleo de las
principales cuidadoras, que son las mujeres, plantea la ONG.
"A la educación infantil de primer ciclo acceden mayoritariamente las
clases medias y altas, quedando fuera las más desfavorecidas”, ha
explicado Andrés Conde, director general de Save the Children, quien ha
opinado que "garantizar su gratuidad para las familias más vulnerables,
debe ser una prioridad en la próxima legislatura".
"Pedimos que se reconozca legalmente el derecho a una plaza asequible de
educación 0-3 para todos los niños y las niñas; sus beneficios no
serían solo para la infancia, sino que fomentaría el aumento de la
natalidad y la empleabilidad de las mujeres", ha dicho Conde.
Un tercio de los niños de 0 a 3 años no logra acceder a la escuela
infantil a pesar de tener interés en hacerlo y la incapacidad económica
constituye el motivo principal aducido por los hogares para no hacer uso
de las escuelas infantiles, durante una etapa en la que se desarrolla
el 80 por ciento del cerebro. La ONG detalla que
806.167 niños no están escolarizados en el primer ciclo de la escuela
infantil, frente a 461.391 que sí lo están y advierte de que casi la
mitad de los menores de 3 años son cuidados en exclusividad por sus
progenitores.
El informe también analiza las grandes
desigualdades autonómicas respecto a la escolarización de los menores de
3 años, que oscilan entre el 13,2 por ciento de Ceuta al 52,5 % de País
Vasco. "Acudir a educación infantil de calidad se
traduce en mejores trayectorias escolares posteriores; mejor rendimiento
escolar, reduce a la mitad la probabilidad de repetición en Primaria y
disminuye el riesgo de abandono prematuro de la educación", argumenta
Save the Children.
Pero también destaca que la
educación infantil puede compensar estas desigualdades de origen entre
las familias y aporta los estímulos adecuados a los niños más
desfavorecidos. Además, según el estudio, es más
eficaz y barato proporcionar el acceso a la educación infantil de
calidad que invertir en medidas para compensar las desigualdades
educativas y formativas en etapas posteriores a la vida, como refuerzo o
inserción laboral.
La investigación señala que las
familias españolas son de las que más gastan en educación infantil en la
Unión Europea ya que el 40 % de la carga del gasto recae en ellas,
mientras que la media en el continente es del 25 %.
En España, la educación infantil es voluntaria y abarca de los 0 a los 6
años de edad, dividida en dos ciclos de 0-3 años y de 3-6 años, este
segundo ciclo es gratuito y universal.