EFE | El número 3 de Gürtel, Álvaro Pérez, El Bigotes, ha
declarado en el juicio por supuestas contrataciones ilegales con motivo
de la visita del papa a Valencia en 2006 que el expresidente valenciano
Francisco Camps le remitió al entonces consejero Juan Cotino pues era
"el que decidía las adjudicaciones".
Por otra parte
ha dicho: "Me arrepiento de no haber convencido a Francisco Correa -el
cabecilla de la trama- para declarar la independencia de la Comunidad
Valenciana porque hoy yo estaría viendo cómo el gobierno cambia las
leyes para mí y además estaría en mi casa cuidando de mis seres queridos
y sería un héroe", en referencia a los condenados por el proceso
independentista catalán.
La Audiencia Nacional ha comenzado hoy el
interrogatorio a los veintitrés acusados en esta causa con el testimonio
de algunos de los trece que han pactado con la Fiscalía reconocer los
hechos a cambio de una rebaja en la peana que se les pueda imponer.
Entre los acusados que se sientan en el banquillo se encuentran el ex
director general de la Policía y expresidente de las Cortes Valencianas
Juan Cotino, que en la época de los hechos era consejero de Agricultura,
Pesca y Alimentación de la Generalitat Valenciana, y el ex director
general de Radiotelevisión Valenciana (RTVV) Pedro García Jimeno, para
quienes el fiscal pide 11 y 40 años de cárcel.
Igualmente vuelven a comparecer en un nuevo juicio de Gürtel los
integrantes de la cúpula de la trama, además de Francisco Correa y
Álvaro Pérez, el número dos de la trama, Pablo Crespo, los tres ya en
prisión al estar cumpliendo condenas por otras piezas del caso, y que se
enfrentan a peticiones de la Fiscalía de 38 años de cárcel el primero y
37 los otros dos.
Las fiscales estiman que
utilizando gestiones realizadas por Juan Cotino los acusados
consiguieron que fueran adjudicados al grupo de Correa contratos para la
instalación en las calles de Valencia de pantallas y torres de sonido
por 7.493.600 euros y que se hiciera cargo del gasto la RTVV, con unos
sobrecostes que les aseguraban repartirse beneficios.
Así se repartieron supuestamente 3.387.197 euros de dinero público
entre Pedro García Gimeno, Francisco Correa, Pablo Crespo, Álvaro Pérez y
el también acusado José Ramón Blanco Balín, asesor fiscal de empresas
de la trama.
Por su parte, según la Fiscalía, Juan
Cotino, recibió de las empresas del grupo Correa como regalo un
chaquetón valorado en 375 euros. Juan Cotino "tenía
la última palabra" y "coordinaba absolutamente todo", es decir "era el
que mandaba y decidía a quién se adjudicaba, qué empresas colaboraban y
como se hacía", ha recalcado Álvaro Pérez, uno de los acusados que se ha
comprometido a colaborar con la justicia.
No obstante ha asegurado que no recuerda haberle regalado a Cotino un chaquetón valorado en 375 euros. También ha asegurado que no sabe nade del supuesto reparto de beneficios entre los implicados en esta causa. En la jornada de este lunes ha declarado también el acusado Óscar
Fragio, para quien la Fiscalía pide 15 años de prisión, cuya empresa fue
subcontratada para montar las torres de sonido para la visita del papa,
que ha señalado que acordó un contrato para este servicio por 950.000
euros más otras cantidades en concepto de extras sobre las que ha
comentado: "Se nos pidió que infláramos las facturas".
Óscar
Fragio ha recordado que en una reunión que tuvo en Valencia cuando
estaba montando las torres Álvaro Pérez le presentó a Juan Cotino del
que le dijo: "Este es el responsable del montaje, el organizador y el
que realmente manda en todo esto". El acusado Luis
Sabater, que era jefe del Departamento Técnico de RTVV, ha recordado que
la cifra de más de siete millones de euros que se pagó a Teconsa, la
empresa instrumental utilizada por el grupo Correa, le pareció "una
barbaridad" pues además no había oído nunca hablar de esa compañía.
Y ha añadido que el también acusado Ricardo Calatayud, que era el
director del Departamento Económico y Financiero de RTVV, le dijo que
tenía que ser contratada Teconsa porque "eran órdenes superiores" y que
él entendió que estas procedían de Pedro García Gimeno.
Por su parte José Ramón Blanco Balín, condenado ya a tres años de
prisión en otra pieza de la trama y que se enfrenta ahora a una petición
de la Fiscalía de 18 años, ha dicho: "Me arrepiento de haber trabajado
con ellos".