MADRID | El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, intentará encauzar con el
presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, la crisis por el espionaje a
dirigentes independentistas y que ha abierto tres frentes: los
problemas con ERC, otra desavenencia entre los socios del Ejecutivo y
roces dentro del ala socialista.
Sánchez y Aragonès coincidieron el viernes en Barcelona en la clausura
de las jornadas anuales del Cercle d'Economia y mantuvieron una breve
charla informal durante la que el presidente del Gobierno aceptó la
petición del máximo responsable de la Generalitat de concertar un cara a
cara ante unos hechos que éste considera "muy graves". EFE