REDACCIÓN | El segundo peldaño del ciclo electoral autonómico que comenzó en Extremadura se ha ventilado en Aragón con un tropezón para el Partido Popular (PP), cada vez más maniatado por el músculo que sigue exhibiendo Vox, imparable en un ascenso que le permite condicionar toda la estrategia de pactos que necesitan los populares.
A la par, el fracaso de la candidata del PSOE, Pilar Alegría, confirma el desgaste de los socialistas, más cualificado si cabe en Aragón puesto que la exministra es muy próxima al presidente Pedro Sánchez, y en este lance deja a su partido bajo mínimos, en su umbral histórico con tal solo 18 diputados. Leer más