REDACCIÓN | La diferencia salarial entre hombres y mujeres es del 15,7 %, a pesar del descenso significativo que se ha ido registrando desde 2013, pero la brecha de género es aún mucho más aguda en las pensiones ya que alcanza hasta el 30% por la desigualdad acumulada a lo largo de la vida.
«Años de precariedad, parcialidad y trabajo doméstico no reconocido», tal y como ha señalado Cristina Hernández, directora del Instituto de las Mujeres, en la presentación de los datos del estudio ‘La brecha retributiva entre mujeres y hombres: causas, evolución y consecuencias’, elaborado por la Fundación Mujeres con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), de 2023.
Una presentación, a la que ha acudido la ministra de Igualdad, Ana Redondo, que ha advertido de que, a pesar de estos datos, se ha producido un avance pues si echamos la vista atrás diez años, es decir en 2013, la brecha era del 23,99 %.
Esta reducción invitaría a pensar que en veinte años habrá paridad salarial, pero Redondo piensa que ese decalaje de veinte años se puede reducir con políticas públicas, que -ha dicho- «no dejen a nadie detrás» frente al «modelo hipercalista» como el de Estados Unidos, donde a «la diversidad y la agenda feminista no está encima de la mesa».
Una conquista, que se tendrá que hacer, a su juicio, «a pesar de la ola reaccionaria que está invadiendo nuestro día». La brecha ha disminuido, según señalan las gráficas del estudio. Es el valor más bajo de la serie, pero aún así las mujeres siguen cobrando 4.781 euros menos al año porque, según los datos del INE, la ganancia media anual de los hombres fue de 30.372 euros y la de las mujeres 25.591.
La reducción de la desigualdad retributiva es en todos los rangos de edad, pero con algunas particularidades: la más elevada, en el tramo de 55 a 59 años, con un 19,39 %, y la más baja en el de 25 a 29 años, con un 6,91 %.
En ese último tramo, la desigualdad se acusa porque las mujeres escogen estudios de sectores menos valorados y remunerados, según ha precisado Julia Nogueira, técnica de la Fundación Mujeres.
Entre los 25 y los 49 años, la brecha está vinculada con el ciclo vital de las mujeres en sí, es decir con las jornadas parciales y las excedencias, entre otras. Leer más