La conselleira Caride no levanta cabeza. Después de hacerse famosa como "Mariajo piscinas" le llegan ahora los palos por cuestiones más serias. Prometió un plan de mejora de las carreteras del que nada se sabe. Prometió tener resuelto antes de diciembre la ordenación urbanística del litoral y todavía no ha empezado. Y así una tras otra. Total, todos cabreados: conductores, vecinos, constructores, inmobiliarias...bien Mariajo, bien.