Un centenar de vecinos participaron en un acto de protesta ante el Ayuntamiento de Vigo por el derribo de la casa ilegal ubicada en la parroquia de Sampaio sobre la que pesa una orden de demolición. Con gritos de "manos arriba, esto es un atraco" los vecinos de la familia viguesa formada por Manuel Dasilva y Charo Amorín se movilizaron provistos de cacerolas frente a la casa consistorial y mostraron nuevamente el respaldo a los afectados por el derribo. Posteriormente, el alcalde, Abel Caballero, recibía a los afectados y les transmitía el apoyo municipal para realojarlos una vez se ejecute la demolición. En declaraciones a los medios de comunicación, Caballero recordó que "es una sentencia judicial de obligado cumplimiento sin margen de maniobra". Mientras, Manuel Dasilva explicó que el regidor socialista les transmitió "su apoyo desde el principio hasta el fin" y que "el realojo seguía en pie". El dueño de la vivienda mostró nuevamente su "esperanza" de que la aprobación del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) legalice la vivienda en caso de que no sea derribada previamente. El pasado 1 de octubre, la presión vecinal impidió la demolición de esta vivienda unifamiliar. Con gritos de "Derribo no, Justicia sí", un gran operativo vecinal recibía a los representantes del Ayuntamiento. El gobierno municipal se vio obligado a demorar el derribo de la casa, para el que no existe una fecha concreta.