El Ayuntamiento de Vigo ha abierto una investigación tras la denuncia presentada por Lizbeth Castro, una mujer boliviana residente en la ciudad, contra un policía local por presunta agresión, coacción y racismo. El concejal de Tráfico y Seguridade, Xulio Calviño, se remitió al atestado de la intervención policial para negar las acusaciones de la mujer. Asegura Calviño que en el informe no hay indicios de violencia hacia los implicados y sí amenazas a los policías. Lizbeth Castro asegura tener una grabación de cuatro minutos que utilizará como prueba de lo sucedido. En declaraciones a AGN, Castro, que regenta el bar Sol y Luna situado en el número 135 de la viguesa calle Urzáiz, explicó que desde la agresión no ha vuelto al trabajo porque se siente "psicológicamente muy mal", algo que también sucede a su marido, y destacó que un cliente "grabó con su movil la agresion", una grabación que refleja "casi todo lo que sucedió". La presunta víctima indicó que tiene "un hematoma en la cabeza como consecuencia del portazo que dio el policía", así como daños en la espalda. Afirmó, además, que ya tiene fecha para el juicio, que se celebrará en Vigo el próximo 16 de noviembre. Los hechos se remontan al pasado 13 de octubre alrededor de las 00,30 horas cuando un grupo de inmigrantes sudamericanos estaban reunidos en el interior del bar Sol y Luna. Un agente de la Policía Local accedió al interior del local "con carácter agresivo" y le solicitó la documentación de la cafetería. Mientras Lizbeth Castro cogía los papeles, el agente, según su versión, golpeó una puerta, haciéndole daño en la cabeza y en las piernas. Instantes después, intervino su marido, Samuel Luján, a lo que el agente contestó invitándole a continuar la discusión en la calle, ante su negativa a abandonar el local, los policías llamaron a más efectivos y detuvieron a la pareja de bolivianos, que no fue puesta en libertad hasta el día siguiente. En rueda de prensa, Xulio Calviño se limitó a mencionar el atestado policial que recoge el incidente, ya que los agentes implicados están de día libre. "Supongo que alguna palabra saldría por el medio, algo que no sé y quiero hablar con todo detalle con los policías implicados", dijo Calviño, quien aclaró que el parte médico refleja arañazos a uno de los policías mientras que el reconocimiento médico de Lizbeth Castro no puso de manifesto la existencia de lesiones.