Un juzgado coruñés de lo penal ha impuesto por conformidad la pena de dos años de cárcel al hombre que el pasado mes de mayo agredió a su hijo de seis meses, que tuvo que ser ingresado en la UCI por un fuerte traumatismo craneoencefálico y lesiones en una pierna. El fallo retira al acusado la patria potestad de su hijo por el tiempo de reclusión y le impone además la prohibición de acercarse a él durante tres años. Los hechos se produjeron en el domicilio donde residía la familia del menor; por lo que parece, el hombre sufrió un ataque de estrés a causa de un problema laboral; al llegar a casa y escuchar al niño llorar perdió los nervios y lo agitó repetidamente hasta golpearlo en varias ocasiones en la cabeza y la pierna. Fue el mismo agresor y la madre del bebé quienes lo trasladaron al centro hospitalario. A la vista de la gravedad de las lesiones, fueron los médicos quienes avisaron a la Policía, que procedió a la detención del sospechoso. Por su parte, el niño permaneció dos días en Cuidados Intensivos y curó tras 28días de tratamiento, ocho de ellos ingresado en el hospital. La ausencia d secuelas y el hecho de que el padre se hizo cargo de la indemnización a su víctima (1.080 euros) son los aspectos que han posibilitado el acuerdo entre la defensa del agresor (al que representa el letrado José Ramón Sierra) y el Ministerio Fiscal. La acusación pública reclamaba inicialmente el doble de la pena, cuatro años y medio de cárcel, por delito de lesiones agravado por la relación de parentesco entre la víctima y el autor de los hechos. El hombre ya estuvo privado de libertad por esta causa entre el mes de mayo y septiembre, fecha en que se decretó su libertad provisional, aunque con las medidas cautelares de alejamiento y pérdida de la patria potestad que se han confirmado por la sentencia oral declarada firme en el acto.