López Veiga pide en Radio Líder que ?nunca más? se vuelva a utilizar un accidente para desgastar a un gobierno
13-11-2007
Hace cinco años, el 13 de noviembre de 2002, Galicia vivía un grave temporal de lluvia y viento. A mediodía, llegaba una noticia del mar. Un petrolero monocasco griego, con 77.000 toneladas de fuel, había zozobrado frente a las costas gallegas. Seis días después del accidente, cuando el barco era remolcado mar adentro, después de una decisión del gobierno del PP, que ha sido muy cuestionada, el Prestige se partía en dos y se hundía, a 246 kilómetros de Fisterra, en A Costa da Morte.
Los vertidos anegaron kilómetros de costa. Cinco años después, el Prestige duerme hundido, en aguas gallegas. De él, siguen saliendo pequeñas cantidades de fuel, que, según el Gobierno central, no suponen ningún peligro. La fauna marina y las aves sufrieron las fatales consecuencias de la marea negra y el sector pesquero se vio forzado a paralizar sus actividades.
Ahora, 13 de noviembre de 2007, el litoral gallego está recuperado, casi al cien por cien. Así lo confirmaba en Radio Líder Emilio Rodríguez Merino, biólogo del Centro de Prevención de la contaminación, quien advierte de que la situación en Galicia está ?bastante normalizada?, aunque aún puede aparecer algún efecto o sedimentos contaminados en lugares de difícil acceso.
La costa está recuperada, pero persisten algunos efectos de la marea negra. Los científicos han detectado daños graves en varios órganos de aves que estuvieron expuestas al fuel. También las crías que nacieron un año después presentan contaminación, por hidrocarburos, en su sangre. Esto indica que las sustancias tóxicas del chapapote se mantienen en la cadena alimenticia.
Efectos en las personas expuestas al fuel
Efectos también en la salud de algunos de quienes colaboraron en las tareas de limpieza. Luís Díaz Cabanela, médico toxicólogo, que ha participado en estudios sobre los peligros del fuel, recordó en Matinal Líder que ya en el momento de la marea negra, avisaron de los peligros del chapapote.
Un estudio, realizado por neumólogos, ha revelado secuelas respiratorias crónicas, en marineros que tuvieron contacto, directo y durante bastante tiempo, con el fuel del Prestige. Y un segundo, llevado a cabo por toxicólogos revela alteraciones en el ADN, que aumentan las posibilidades de padecer, a largo plazo, un cáncer. Explica el doctor Díaz Cabanela que, no en los voluntarios que solo limpiaron durante un par de días, sino en quienes tuvieron un contacto más largo, como los marineros, los militares o los empleados de Tragsa.
Por eso, reclama que el Gobierno lleve a cabo un estudio epidemiológico, a medio y largo plazo, que haga un seguimiento de estas personas. Y es que algunos efectos del contacto con el fuel pueden tardar en aparecer hasta 20 años.
Homenaje en Muxía
En noviembre de 2002, no sólo vivimos una marea negra, sino también una solidaria, integrada por miles de voluntarios, de todo el país, que llegaron a la zona cero, para ayudar en la recogida del chapapote. A todos ellos siguen dándoles las gracias desde la Costa da Morte. Como homenaje, el Concello de Muxía ha organizado unas jornadas en el puente de la Constitución Ya han empezado a enviar invitaciones a todos los voluntarios -a título individual y colectivo- que estuvieron en la localidad, durante la catástrofe. Y abrirá sus puertas el Museo del voluntario.
También la Xunta ha organizado homenajes en Muxía. Unos actos a los que no ha sido invitado el patrón mayor de su cofradía. Así lo denunciaba en Matinal Líder el secretario xeral de la federación gallega de pósitos. Critica Xan López a quienes ahora se cuelgan medallas, cuando los primeros en ponerse a trabajar para paliar la marea negra fueron los marineros. Recuerda que cuando todos echaban ?espuma? por la boca contra los políticos, las cofradías callaban y proponían soluciones.
También miles de gallegos salieron a la calle hace cinco años, unidos bajo el lema de Nunca Máis. Una frase ya famosa, detrás de la que hay toda una plataforma ciudadana, que criticó duramente la gestión del gobierno estatal y del gallego, ambos, entonces, en manos del PP. El portavoz de la plataforma cívica Nunca Máis, Rafa Villar, pide que no se olvide todo lo que sucedió hace cinco años, tanto en el mar, como en la esfera política.
Por su parte, el que fuera conselleiro de Pesca, durante la catástrofe, Enrique López Veiga, sigue defendiendo la decisión que se tomó de alejar el barco, argumentando que cerca de la costa el efecto habría sido aún peor. Y pide que, nunca más, se use un accidente para desgastar políticamente a un gobierno. Lo que sí reconoce López Veiga es que falló la política informativa. Echando la vista atrás, ahora apostaría porque fuesen los técnicos, y no los políticos, quienes diesen las explicaciones pertinentes.
Según López Veiga se ha mejorado en medios técnicos y materiales en cinco años, pero deja claro que blindar la costa es imposible. Y que, si vuelve a haber un accidente como el del Prestige, la costa volverá a verse afectada. Pero para el ex conselleiro de pesca hay importantes tareas pendientes. Una de ellas, desarrollar el decreto estatal, que obliga a decidir qué se admite, y qué no, en cada puerto.
Fundamental también, dice López Veiga, forzar a la Unión Europea a modificar la legislación internacional. Apuesta por imitar el modelo de Estados Unidos, de responsabilidad ilimitada. Mientras no se haga, quien contamine el mar, se ?irá de rositas?.
En la esfera política, el Consello de la Xunta se celebrará, este jueves, en Muxía, de forma simbólica. Será la primera vez que la reunión semanal del Gobierno gallego se lleva a cabo fuera de Compostela. Una ocasión en la que se aprobarán inversiones para la Costa da Morte. Para el ex alcalde de Muxía, el popular Alberto Blanco, llegan tarde. Asegura que el anterior gobierno comprometió inversiones que el actual ejecutivo metió en un cajón.
Le responde su sucesor en el cargo, el socialista Félix Porto. Dice que el PP sólo se hizo la foto, pero no hubo ni proyectos en serio, ni dotación presupuestaria para ningún compromiso. Espera que la administración ponga en marcha ya el Plan Estratégico de Dinamización de la Costa da Morte. Y que salga adelante el parador de Muxía.
Donde continúa la trama del Prestige es en la vía judicial. El capitán del petrolero, Apostolos Mangoura,s sigue esperando, en su Grecia natal, que la justicia española le dé fecha para sentarse en el banquillo. También espera José Luís López Sors, quien fuera director de la Marina Mercante durante el Gobierno del PP. Son los dos principales imputados en un caso, que lleva un lustro atascado en el juzgado de instrucción número uno de Corcubión. Una sala por la que, desde noviembre de 2002, ya han pasado ocho jueces, sin que ninguno haya logrado concluir el trabajo, antes de cambiar de destino.
En este momento, están pendientes dos pruebas periciales. Una sobre el estado del buque (antes, durante y después de la crisis), y otra sobre el comportamiento del capitán Mangouras. El juzgado ha tramitado 28 comisiones de auxilio judicial enviadas a diez países, lo que da idea de la complejidad del caso.
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