El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, compareció en la Comisión de Investigación de la Cidade da Cultura para incidir en tres aspectos, que son la existencia de "un proxecto de usos" que se está ejecutando en Monte Gaiás; que el BNG nunca invertiría 475 millones en el proyecto ideado por el PP, pero sí gastarían esa cantidad e incluso más en la creación de "institucións que vertebren a cultura nacional galega", aunque las situarían menos centralizadas; y para demandar un "consenso parlamentario ao redor do papel estratéxico" que el complejo debe tener para la cultura nacional. Fueron tres de los ejes fundamentales que centraron su intervención, que el propio Quintana entiende como una acción encaminada a "transmitir tranquilidade" y a colaborar en la "construcción dese consenso" que busca, si bien manifestó, en el transcurso de su intervención como dudaba de esa posibilidad escuchados los argumentos de los "populares", centrados en "intentar transmitir a idea de que non hai proxecto cultural". Quintana entendió esta actitud como un "exercicio de mala conciencia", porque ahora "hai proxecto". Una de las cuestiones que lamentó Quintana es que "nós non tivemos oportunidade para dicir como investir ese cartos" y, ante la "herdanza" topada al llegar al Gobierno, se barajaron todas las posibilidades, si bien finalmente se optó por continuar el proyecto aunque con una redefinición, dado que deshacerse de esta obra costaría lo mismo que continuarla. Asimismo, Quintana quiso hacer un guiño a la ciudadanía, pues se refirió en reiteradas ocasiones a aquellos contrarios a las obras. En esta línea, señaló que "comprende" a aquellos que sugieren la "dinamita" para poner fin al proyecto y para, entre otras sugerencias, "facer un gran parque". O a aquellos que desean que no se hubiese iniciado la Cidade da Cultura. Quintana se situó en el mismo grupo de ciudadanos, los que hubiesen deseado que no se emprendiese el proyecto. Hablando de dinamita, el vicepresidente hizo una alusión al PP, pues considera "que é o primeiro abanderado da dinamita", porque aunque sólo sea por "tapar a mala conciencia, desexarían que non houbese nada" en Monte Gaiás. Esta idea -plasmada en la tercera intervención de Quintana- molestó a López Chaves, que intentó obtener un turno de palabra extraordinario para decir que en las filas populares hubo muchas víctimas de ETA, lo que le costó un reproche de Ana Pontón, presidenta de la comisión. Más allá de estas cuestiones, Quintana quiso transmitir que el éxito de un gobernante es "convertir un problema nunha oportunidade", que es lo que pretende el actual Gobierno, al igual que conseguir que el proyecto de Monte Gaiás, que está "aberto a escoitar e aprender" de otras propuestas siempre que encajen en el proyecto, sea "xerador de economía e riqueza". "Nepotismo", en los contratos actuales Ya en el debate con los populares, Quintana consideró que el PP se equivoca, porque podría hacer "borrón e conta nova" respecto a los anteriores gestores, y no aprovecha esta "oportunidade". Frente a esto, defendió que el gobierno actúa con "transparencia e claridade nomeadamente nas constratacións", algo que no convence al portavoz del PP, López Chaves, que criticó estas acciones, y no porque lo diga el PP, sino basándose en denuncias realizadas por el sindicato CC.OO, que habló de "nepotismo" y "clientelismo" en muchos contratos sucritos por la Consellería de Cultura. Asimismo, López Chaves afirmó que la comparecencia del presidente, Emilio Pérez Touriño, se había pospuesto porque éste y Quintana no querían comparecer el mismo día y aludió a que es necesario "un manual" para entender la postura de PSOE y BNG sobre este asunto, pues "Touriño es un defensor" del proyecto y los nacionalistas dicen que no lo harían. Asimismo, criticó que Quintana diga que el proyecto que se ejecuta es el que dice la conselleira de Cultura, cuando desde las filas 'populares' creen que se hace lo que dice el Gobierno estatal, pues fue Zapatero quien habló de que sea un eje de conexión entre Europa e Iberoamérica, algo que no contemplaba el proyecto de Ánxela Bugallo. López Chaves criticó también a Quintana que "no responde" a las preguntas y dudas formuladas por su grupo parlamentario. Las claves del proyecto, según Quintana El vicepresidente de la Xunta explicó que la Cidade da Cultura presentaba una imprevisión financiera, una elevada inversión comprometida, carecía de contenidos culturales, faltaba diálogo con las industrias culturales, la gestión de fondos era discrecional y faltaba transparencia y el ejecución de las obras impedía realizar correcciones de calado. A partir de ahí, se caminó hacia un saneamiento de la gestión, a determinar la inversión necesaria (476 millones), elaborar un proyecto de usos y contenidos, facilitar la implicación del sector cultural y finalizar el proyecto arquitectónico (en 2012). A partir de ahí, y con el objetivo de "poñer a Cidade da Cultura ao servizo de Galiza como nación cultural", Quintana explicó que los fines que se persiguen con Monte Gaiás es que sea un "contenedor de institucións para a normalización da nosa cultura", un agente "innovador para a promoción da creación artística e cultural", un espacio para la proyección exterior de las manifetaciones culturales y una plataforma de intercambio cultural. Para ello, albergará la Bilioteca y el Archivo Histórico de Galicia, el Museo da Historia y un Centro de Investigación sobre Patrimonio. También importante es la función del Museo dos Nenos e as Nenas, señaló Quintana, quien aludió a que el Centro de Arte Internacional, el Centro de Enlace Europa-Latinoamérica y el propio Escenario Obradoiro permitirán activar "os eixos de relación cultural nos que Galiza ocupa un lugar preponderante". Aymerich, Leiceaga y López Chaves, en la ponencia El segundo punto del orden día, aunque falta la comparecencia del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, que tendrá lugar el próximo 21 de noviembre, consistía en designar la ponencia que se encargará de elaborar el dictamen referente a esta comisión. Así, los titulares de la ponencia serán Carlos Aymerich por el BNG, Xaquín Fernández Leiceaga por el PSOE, y López Chaves por el PP. Como suplentes, estarán Xosé Ramón Paz Antón, Concepción Prego y Manuel Ruiz Rivas, respectivamente.