Aboga por simplificar el trámite
13-12-2007
El máximo responsable del Consello de Contas, Antonio López Díaz, advirtió de que un total de 86 concellos gallegos no rindieron cuentas en el último período fiscalizado por el órgano autonómico. A su juicio, este es uno de los "graves" problemas que afronta la comunidad y un importante "reto" al que se enfrenta la Aministración de cara al futuro.
López Díaz realizó estas declaraciones en el Parlamento de Galicia, dónde compareció para presentar el informe fiscalizador correspondiende al ejercicio de 2004. El Conselleiro Maior destacó las dificultades a las que se enfrentan algunos municipios de la comunidad para presentar los informes de sus cuentas en tiempo y forma, aludiendo a la carencia de personal y medios técnicos.
No obstante, apuntó "estamos transmitindo unha imaxe equivocada" ya que se da a entender a las entidades locales que "rindan ou non as súas contas non pasa nada". "O feito é que ata o de agora daba igual", reconoció y recordó a los representantes de los Grupos Parlamentarios que "nós facemos recomendacións pero decidir as medidas que se toman non é competencia nosa".
Aún así, Antonio López se refirió a la complejidad que supone para los municipios presentar las cuentas correspondientes a cada ejercicio fiscal por duplicado: al Tribunal de Cuentas y a la comunidad autónoma. Para hacer frente a esta situación, se mostró partidario de simplificar el trámite en una única rendición de cuentas, de forma "que se salden ambas obrigas".
Según explicó, la mayoría de las comunidades españolas han adoptado este modelo, que también se ha barajado anteriormente para la comunidad gallega. "Finalmente quedaron excluidas do convenio Cataluña, Andalucía e Galicia", señaló para insistir, al tiempo, en que el Consello de Contas considera esta opción "perfectamente factible".
Durante su exposición, Antonio López realizó un profundo análisis del estado de las corporaciones locales, haciendo hincapié en el "raquitismo" financiero que registraban los concellos gallegos en el año 2004. Además, hizo balance del estado de la cuenta general de la comunidad correspondiente a dicho ejercicio, sin olvidarse de evaluar los fondos de compensación interterritorial así como los procedentes de la Unión Europea (UE).
En su discurso no faltaron las críticas a la situación que registran las listas de espera en los centros gallegos, al mal uso de la figura de los convenios que en algunos casos "encubren" auténticos contratos de prestación de servicios y, en el apartado referente a los gastos corrientes de personal, al hecho de que "non sempre se identifican as horas e servizos" que justifican la contratación de determinadas personas.
Recortar plazos
Por último, Antonio López aludió al plan de trabajo del Consello de Contas para la elaboración de los próximos informes y expresó su voluntad de recortar los plazos de presentación de los estudios de este órgano, que normalmente acumulan una demora de dos o tres años con respecto al ejercicio fiscalizado. En este sentido, afirmó que ahora mismo el Consello trabaja con la intención de presentar el informe correspondiente al ejercicio de 2005 en la primavera del próximo año y con el "obxectivo de máximos" de presentar a finales de 2008, el informe correspondiente a 2006.
El proceso se ve ralentizado porque, una vez concluido el ejercicio económico, los concellos y demás entes públicos fiscalizados tardan entre siete y diez meses en remitir sus cuentas al Consello. A esa demora se suma el trabajo de análisis de los datos, verificación de documentos y la propia elaboración de los informes. Además, éstos deben ser discutidos en el pleno del Consello de Contas y finalmente aprobados.
Otra de las principales novedades que incluye el plan de trabajo es la fiscalización de la disciplina urbanística de los concellos de la costa gallega así como el análisis de los recursos de los que disponen para cumplir con sus obligaciones en este ámbito.
Credibilidad
Tras la presentación realizada por el Conselleiro Maior, socialistas y nacionalistas mostraron su satisfacción por el trabajo realizado por el Consello de Contas. No obstante, el nacionalista Carlos Aymerich subrayó que aunque "nas democracias modernas todo se sabe", sería positivo "sabelo co tempo suficiente para poder actuar", aludiendo a la necesidad de reducir los plazos entre el período fiscalizado y la presentación pública de los resultados.
En la línea, lamentó el problema de la "rebeldía municipal" a la hora de rendir cuentas a la comunidad así como los problemas vinculados a las subvenciones autonómicas y a los concellos. "Afortunadamente esto mellorou coa Lei de Transparencia", aseguró.
El parlamentario socialista Xaquín Fernández Leiceaga coincidió en este punto, y subrayó que la puesta en marcha de la Comisión de investigación sobre la Cidade da Cultura constituye una prueba evidente de que el trabajo del Consello de Contas es "útil" para Galicia.
Por su parte, el popular Manuel Ruiz Rivas reconoció el "importante" trabajo realizado por el órgano fiscalizador, si bien advirtió que determinadas actuaciones pueden llegar a cuestionar su "credibilidade". En este sentido, recomendó a los miembros del Consello "non extralimitarse" en sus funciones manteniéndose al margen de cuestiones "que forman parte da decisión política".
Asimismo, el diputado del PPdeG subrayó que el "verdadeiro problema de credibilidade" llega con las "interpretacións" de lo que se recoge en los informes del Consello de Contas y, sobre todo, cuando los políticos "sacralizan ou banalizan" dichos estudios "en función dos seus intereses".
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