Un cliente que aguardaba para ser atendido en una sucursal del Banco de Galicia en la Praza Maior de Lugo, en pleno centro de la capital lucense, consiguió reducir a un joven que intentó atracar el establecimiento a punta de navaja. Según los propios empleados de la sucursal, el joven se acercó a una clienta y le puso una navaja en el cuello. Comenzó pidiendo 100.000 euros, pero al ver que no era posible disponer de esa cantidad, reclamó a los empleados del banco que le entregasen 50.000. Fue entonces, según las primeras informaciones facilitadas por fuentes policiales, cuando el hombre se avalanzó sobre el presunto atracador y logró arrebatarle la navaja con la que la amenazaba a la otra clienta. Minutos después, se presentaron en la sede central del Banco de Galicia en Lugo agentes de la Policía Nacional, que detuvieron al individuo. Los empleados del banco, todavía visiblemente afectados por los hechos, explicaron que la clienta amenazada tuvo que ser trasladada, posteriormente, a un centro sanitario, a causa de un fuerte shock nervioso. Fuentes policiales precisaron que el presunto atracador es natural de Guitiriz y padece problemas psicológicos, aunque todavía no existe confirmación oficial de estos últimos datos.