El alcalde de Santiago de Compostela, Xosé Sánchez Bugallo, recibió por parte del delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras, un nuevo vehículo de la Dirección General de Tráfico (DGT), para realizar controles de alcoholemia. En el acto de entrega también estuvo presente el jefe de tráfico de A Coruña, Pedro Pastor, quien señaló que el coche facilitará el trabajo de los agentes ya que "es un monovolumen y permite trabajar con mejores condiciones de espacio". Pastor también destacó como particularidad que se trata de un automóvil "muy bien equipado". En referencia a los llamativos colores con que se ha diseñado, el alcalde de Compostela, comentó que se trata de un vehículo "disuasorio, que non persegue sorprender a ninguén", cuya finalidad principal será realizar controles de alcoholemia. Será el segundo coche de estas características con que cuenta Galicia, ya que el primero se cedió a la zona del Barbanza. Bugallo además subrayó que el número total de controles de alcoholemia realizado en Compostela a lo largo del pasado año se elevó a los 3.000 y que durante estas fiestas no se ha producido ninguna muerte en el ámbito urbano de la capital gallega. "Dende o ano 87 é o primeiro no que non morre ninguén", concluyó el regidor. Siniestralidad en Galicia Por su parte, Manuel Ameijeiras, resaltó que los datos de siniestralidad en las carreteras gallegas durante esta Navidad han sido "claramente positivos". La información ofrecida por el delegado del Gobierno se corresponde con la del Observatorio Nacional de la Seguridad Vial, según la cual, el número de víctimas mortales descendió un 7,5% en Galicia con respecto a 2006. Para Ameijeiras, estos buenos resultados se deben "a la vigilancia, a la nueva normativa y también al mejor comportamiento de los conductores", afirmó. Asimismo, señaló que en Galicia "estamos siguiendo la tónica del resto del país", y destacó que "nunca se ha invertido tanto" en el mantenimiento y conservación de las carreteras.