El presidente francés Nicolas Sarkozy y el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero acordaron la creación de una unidad de lucha contra el terrorismo con policías de ambos países, durante la vigésima cumbre francoespañola en París. "Francia estará siempre junto a la democracia española frente al cáncer del terrorismo", expresó el presidente francés al jefe de gobierno español que le agradeció el "empeño" puesto por la policía francesa en la captura de los presuntos autores de la muerte de dos guardias civiles en el suroeste de Francia. En concreto, el proyecto se refiere a la creación de una unidad permanente con participación de fuerzas de la policía y la gendarmería francesas y de la Policía y la Guardia Civil españolas que podrá operar indistintamente en ambos países en operaciones contra el terrorismo. La lucha contra la inmigración clandestina fue otro de los grandes temas abordados durante la cumbre, y sobre el cual se alcanzó una posición común que podría "haber evitado malentendidos del pasado", según el presidente francés, que había criticado severamente la regularización masiva de inmigrantes que llevó a cabo el gobierno español. "Esta política tendrá sello francés y español" insistió por su parte Zapatero, al tiempo que anunció un nuevo impulso común en materia de repatriación de los ilegales y una cooperación cada vez más clara en lo que se refiere al desarrollo de los principales países de los cuales parten los inmigrantes ilegales. Nicolas Sarkozy insistió en la voluntad de París y Madrid de "llevar juntos la esperanza de un pacto europeo de la inmigración", de poner coto a la inmigración ilegal y de fomentar la llegada de extranjeros en forma legal y regular. Francia y España también acordaron adoptar antes de finales de junio de 2008 el proyecto bloqueado desde hace años, de la línea de muy alta tensión entre Figueras (España) y Perpiñán (Francia). El acuerdo firmado por Sarkozy y Rodríguez Zapatero "traduce la voluntad de los dos países de concretar rápidamente este proyecto según un método y procedimientos respetuosos de las preocupaciones ecológicas", según el documento dado a conocer por el Elíseo. El trabajo de preparación del proyecto "en los terrenos técnico, medioambiental y financiero" estará a cargo de una empresa asociada por partes iguales a las redes de transporte de electricidad francés y español, RTE y REE, agregó la presidencia francesa. Esta empresa también debe financiar "el conjunto de los costos vinculados a la creación y a la realización de la línea", según el acuerdo. Recientemente, este proyecto había avanzado después de la decisión francesa de aceptar soterrar gran parte de esta línea de 400.000 voltios, idea defendida por el coordinador europeo del proyecto Mario Monti, en un pre-informe entregado a mediados de diciembre a Bruselas. Rodríguez Zapatero y Sarkozy, que prometieron trabajar "mano a mano" durante la presidencia francesa de la Unión Europea a partir del 1 de julio próximo, también decidieron participar juntos en el proyecto de Unión del Mediterráneo, en el cual Sarkozy ha demostrado gran interés. El presidente francés anunció una "gira común" por los países mediterráneos para preparar la cumbre que debe llevar a la realidad el proyecto, el próximo 13 de julio en París.