Los servicios de Protección Civil de Cedeira y Estaca de Bares y una fragata de la Armada se han unido al operativo de búsqueda de los cuatro marineros desaparecidos en el naufragio del arrastrero "Cordero". En la zona del hundimiento permanecerá también toda la noche el buque "Don Inda". A medida que pasan las horas, se desvanecen las posibilidades de encontrar a los desaparecidos. A partir de este viernes comenzará una búsqueda selectiva por mar y tierra, recuperando la intensidad desde el noveno día del naufragio, cuando los cuerpos suelen emerger hasta la superficie. Esta mañana, comparecieron en rueda de prensa en la Escuela Náutica de Ribeira el responsable del Centro de Coordinación de Salvamento de Fisterra, Xaquín Maceiras, y el director general de Recursos Mariños de la Consellería de Pesca, Antonio García Elorriaga, que explicaron la situación actual del operativo. De los supervivientes del naufragio, el patrón del "Cordero", Marcos Ures, continuará unos días ingresado en el Hospital Juan Canalejo de A Coruña recuperándose de una lesión de espalda y de un cuadro de hipotermia. El ribeirense José Manuel Parada Argibay y el indonesio Hendra Hermawan ya descansan en su domicilio, con la continua visita de varios especialistas que les prestan ayuda psicológica. En las últimas horas, la situación meteorológica ha mejorado en la zona del accidente y la búsqueda se ha orientado hacia Estaca de Bares. Allí están ya activas dos embarcaciones Salvamar, completando las labores de los equipos de Protección Civil puestos en marcha para el rastreo en tierra. Investigación Mientras las labores continúan, el Ministerio de Fomento ha iniciado una investigación para aclarar las causas de lo acontecido. Fernando Palao, secretario general de Transportes del Gobierno, considera fundamental la versión que ofrezca el patrón del barco, aunque esperarán a su completa recuperación física para hablar con él. Por el momento, desconocen la posibilidad de que el 'Cordero' haya chocado con otra embarcación o con algún contenedor, una hipótesis lanzada horas después del accidente por el armador del arrastrero, José María Santiago.