Internacional
21-01-2008
El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ha accedido a permitir el suministro de combustible para la central nuclear de la Franja de Gaza así como de medicinas a partir del martes, según anunció un portavoz. La central, que depende del combustible financiado por la Unión Europea, cerró el domingo sus dos turbinas, sumiendo a gran parte de la ciudad de Gaza en la oscuridad después de que Israel cerrara el viernes los pasos fronterizos.
Un tercio del millón y medio de habitantes de la franja palestina está afectado por esta medida, que ha encendido las alarmas ante el riesgo de una crisis humanitaria en un territorio donde el 80 por ciento de la población vive ya gracias a la ayuda internacional. El domingo por noche, la población se arremolinaba en torno a las panaderías por miedo a que comiencen a escasear bienes básicos, mientras que los hospitales temen que el "apagón" les impida funcionar.
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