Al menos siete personas murieron y unas 70 resultaron heridas en la explosión de un edificio en la ciudad iraquí de Mosul (norte) donde había un depósito secreto de armas y municiones, informó a AFP un responsable de la policía. El inmueble, de tres plantas, iba a ser registrado por la policía y el ejército, que sospechaban la existencia de un almacén clandestino. El edificio, vacío, estalló cuando se acercaban las fuerzas de seguridad, explicó el general Abdel Karim Al Joburi. Las víctimas son los habitantes de casas vecinas, que se hundieron a causa de la explosión, añadió el general. Ningún policía o soldado resultó herido, precisó. En Kirkuk (norte) murieron cinco personas, entre ellas una mujer y un niño, al estallar un coche bomba. En Bagdad, tres soldados iraquíes murieron por disparos de armas ligeras, en el centro de la ciudad. La región de Mosul, a 370 kilómetros al norte de Bagdad, es escenario de una operación conjunta de tropas estadounidenses y del ejército iraquí, lanzada el 8 de enero, contra los grupos extremistas afiliados a Al Qaeda. La jefatura militar estadounidense declaró recientemente que Mosul era "un centro de gravedad peligroso" para la actividad de los seguidores de Osama Ben Laden en Irak. En conferencia de prensa, el portavoz del ejército iraquí en Bagdad, el general Qasim Atta, afirmó por su parte que 30 presuntos "terroristas" habían muerto y 192 sospechosos detenidos en las últimas dos semanas en la ciudad.