Los promotores inmobiliarios están que trinan. Y le recuerdan a la conselleira Caride que una cosa es ordenar y otra paralizar. Lo primero es esencial, lo segundo una irresponsabilidad. Y más en época de crisis. Y por si fuera poco en los dos últimos años se han modificado y creado nuevas normas que inciden directamente en el sector creando inseguridad jurídica. Vamos, que parece que se han puesto todos de acuerdo para aniquilar al sector que más empleo genera. Y por desgracia la industria no chuta lo suficiente para asumir ese nivel de empleo. Resumiendo, con el agua al cuello.