Los discípulos del ex alcalde Barros en O Porriño estarían dispuestos a abrirles las puertas del PP a los independientes, pero con condiciones. El problema tiene nombre, y no es otro que Ordóñez, el jefe de filas de los escindidos del PP. Se la tienen jurada y, de momento, le ponen el veto. Los demás, puden volver cuando quieran pero su jefe...Mucho va a tener que presionar el mando provincial para que los populares porriñeses echen pelillos a la mar.