¿Se acuerdan de la movida promovida, no por el ayuntamiento, sino por la patronal y la Xunta, con unos inversores chinos? Todo un paripé. Los chinos lo tenían claro, pero alguien quiso impresionar a la Xunta. Resultado, los chinos no invierten un duro en Galicia y se van a Castilla La Mancha de la mano de Montebalito. Vamos, lo que estaba ya previsto, y aquí hacemos de nuevo el ridículo.