Sociedad
Piden más sensores de medición y mejores sistemas de alerta
31-01-2008
Un grupo de expertos de la Universidad de Alcalá alertó en Santiago de la proliferación de "olas gigantes" en las costas gallegas durante los últimos años, por lo que estos especialistas reclaman la presencia de más sensores de medición del oleaje y mejores sistemas de alerta ante este posible riesgo.
Durante la jornada "Os riscos naturais e as posibles respostas fronte a eles" celebrada en la capital gallega, el profesor de Física de la Universidad de Alcalá, José Carlos Nieto, explicó que estas olas "son mucho más comunes de lo que parecía", y que Galicia "es un caso especialmente particular" porque "se han producido bastantes casos".
A este respecto, Nieto detalló las "olas gigantes" -también denominadas "olas extrañas" u "olas anómalas"- han llegado a alcanzar en algunas partes del mundo los 25 ó 30 metros de altura. Los expertos empezaron a estudiar este fenómeno a raíz de los informes de marineros, que de repente "encontraban muros de agua que avanzaban en mares de relativa calma", pese a que durante muchos años "no se les daba crédito" por parte de la comunidad científica.
En relación a Galicia, el profesor de la Universidad de Alcalá insistió en que este tipo de olas "son mucho más comunes de lo que parecía", y que se producen por la confluencia en la comunidad gallega del oleaje procedente de Islandia o de Canadá "con olas que se pueden producir en el sur". "Se mezclan e interaccionan entre ellas", aseguró José Carlos Nieto.
Sin embargo, hizo hincapié en que la consideración de "ola gigante" no sólo está relacionada con la altura de las mismas, sino también con el momento en que se producen y la falta de previsión. "También lo es una ola de 5 metros al lado de una de un metro", afirmó.
Además, el experto universitario recordó que en el caso de las aguas gallegas, las posibilidades se incrementan por la presencia de tormentas locales y porque "el mar es bastante complicado". "La Costa da Morte no se llama así por casualidad", señaló Nieto, quien ya ha participado en un proyecto financiado por la Unión Europea sobre esta materia.
En la misma línea, el catedrático de Física Aplicada de la universidad madrileña, Antonio Ruiz de Elvira, relacionó este fenómeno con algunos de los naufragios registrados en Galicia y el Mar Cantábrico durante los últimos años. "Las olas extrañas ocurren constantemente en el mar", afirmó Ruiz de Elvira, quien aprovechó para advertir de que la comunidad gallega también está expuesta al riesgo de tsunamis.
Aunque la probabilidad de que lleguen a Galicia "es baja", el catedrático insistió en que "hay que tenerlos en cuenta" y que se debe profundizar en los mecanismos de prevención ante una catástrofe de estas características, así como en los planes de evacuación. De hecho, recordó que el terremoto de Lisboa, en el que quedó destruida buena parte de la capital portuguesa, se produjo a raíz de tsunami.
Más sistemas de alerta
Por todo ello, ambos expertos reconocieron que en lo últimos años "hemos avanzado mucho" en el estudio de este fenómeno, pese a que "no sabemos del todo comprenderlas". Así, el profesor Nieto explicó que en la actualidad "podemos dar una probabilidad de que eso se produzca". "No podemos decir si va a haber una en un momento concreto, pero sí si es esperable o no", un logro inalcanzable hace una década.
En todo caso, este experto insistió en la necesidad de incrementar los sensores de medida del oleaje en las aguas españolas, pese a que ya "hay bastantes". También incidió en la importancia de mejorar los sistemas de alerta ante un aviso de ola gigante, de modo que "se pueda invertir en poco tiempo en dar información a aquellas personas que estén interesadas en ello", especialmente tripulaciones marítimas y puertos.
A este respecto, el José Carlos Nieto destacó que este tipo de oleaje no sólo afecta a los buques pesqueros, sino también a las instalaciones portuarias. En concreto, subrayó que la altura de los diques "es insuficiente" porque "las olas pueden ser más altas de lo esperable", y recordó la muerte de un ingeniero que viajaba en un jeep en el puerto de Bilbao, tras ser arrastrado por una ola de estas características.
El caso del "Cordero"
Finalmente, los dos expertos de la institución académica madrileña se refirieron a la posibilidad de que una "ola gigante" produjese el reciente naufragio del buque "Cordero", en el que falleció un marinero y desaparecieron otros cuatro.
Antonio Ruiz de Elvira no descartó esta opción, aunque reconoció que en el momento del naufragio "había tormenta". De igual forma, José Carlos Nieto explicó que el mar "estaba encrespado" cuando el pesquero, con base en Ribeira, terminó hundiéndose.
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