Solo falta Citroën. Con los demás, don Abel, ya se ha peleado. Y en apenas ocho meses de mandato. Todo un récord, si señor. La última disputa, a día de hoy, con Caixanova, mañana seguro que ya se habrá metido en otro charco. lo del nuevo auditorium va por capítulos y acabará, ya lo verán, con el arquitecto, César Portela, mandándolos a freir esparragos. Lo dicho, don Abel se pelea hasta con su sombra. Cual rey Sol piensa que Vigo soy yo. ¡Qué pena!