La Confederación Intersindical Galega ha convocado una huelga que afectará a cerca de 500 gruistas de toda Galicia y que prevé paros entre el 18 y el 25 de febrero y los días 3, 7, 10 y 14 de marzo. La protesta se debe a que la patronal pretende congelar los salarios durante los próximos cuatro años a los profesionales de los "guindastres autopropulsados, que son empregados na construcción das principais infraestruturas do país, como o porto exterior de A Coruña e nas obras dos diferentes trazados do AVE". Asimismo, señalan, los operadores de este tipo de grúas también prestan servicio a importantes empresas como es el caso de la Refina de Repsol, las centrales térmicas de Meirama y As Pontes o Alcoa. Las críticas de la CIG parten de que además de congelar los salarios, pretenden que éstos sean abonados mediante suplementos que no percibirán lso trabajadores ni en las pagas extraordinarias ni cuando estén de vacaciones. El sindicato nacionalista demanda que los trabajadores perciban el 100% del salario en caso de incapacidad temporal, mientras la patronal sólo ofrece el 75%.