El futuro de la prensa de papel se presenta gris tirando a negro. Y algunos lo saben y toman medidas, como debe ser. La Voz de Galicia va a reducir su número de ediciones. Corren malos tiempos para la lírica. Y no solo en la prensa escrita. La TDT también es un muerto con el que nadie quiere cargar. Los adjudicatarios de las concesiones en Galicia las cederían ahora con mucho gusto. Cuesta una pasta y su rentabilidad es nula. Y si la caja está vacía, derrochar supone el suicidio, empresarial, claro.