En un gesto de clara cobardía la conselleira Caride traslada a los técnicos y deposita en ellos cualquier responsabilidad de lo acontecido en la adjudicación de obras del Barbanza. La conselleira de Obras Públicas se lava las manos cual Pilatos y deja a los suyos a los pies de los caballos. Es lo que tiene ser del PUI, solo le debes fidelidad a quién te nombró. Al resto, que los zurzan.