Lo del concello de Vigo es la repanocha. Todos los días hay bronca. La última, el intento de espionaje informático al grupo municipal del PP por parte de un técnico municipal que, supuestamente, seguía órdenes de la superioridad. En el PP se han puesto de uñas, como es lógico, y el BNG, por boca de su portavoz, el señor Olveira, ha prometido una investigación. Abel Caballero no sabe no contesta. Vigo ha pasado a ser Vigolandia, el parque temático del despropósito.