La Guardia Civil ha atribuido al mal tiempo, la escasa visibilidad y la proximidad a los acantilados el rescate infructuoso del agente que cayó al mar cuando participaba en una operación de rastreo de un cuerpo en la zona de Ferrol. Unas explicaciones que no son suficientes para la Unión Federal de Guardias Civiles. Desde la agrupación denuncian la precariedad de sus medios de trabajo, que no disponen de trajes apropiados, y que los barcos del servicio marítimo, construidos en fibra, no están adaptados a las aguas del Atlántico gallegas, sino que son embarcaciones para mares más tranquilos. Es lo que decía, en Radio Líder, el secretario de la Unión Federal de Guardias Civiles de Galicia, Javier Martínez. La Unión Federal de Guardias Civiles pide que se precinte e investigue el helicóptero de Salvamento Marítimo Helimer, después de que el agente volviese a caer al mar cuando era izado junto a un rescatador. Creen que también se han producido negligencias en los controles y revisiones de los medios de Salvamento. Aseguran que ni el chaleco ni la radiobaliza se activaron, a pesar de que ambos cuentan con mecanismos manuales y automáticos, que se activan en contacto con el agua. El secretario no entiende cómo se le puede perder el rastro al agente cuando se encontraba en el medio de un operativo de rescate y había medios disponibles cerca. Por eso exige una ?investigación clara?. El guardia civil fallecido será enterrado esta tarde en Bergondo. Antes, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, le impondrá a titulo póstumo, la Cruz del Mérito a la Guardia Civil con distintivo rojo. La condecoración es una de las más prestigiosas dentro del cuerpo y que además conlleva una pensión vitalicia para sus herederos.