La moción de censura prosperó con el respaldo de nueve concejales
24-02-2008
El independiente Miguel Pérez Fernández es el nuevo alcalde de Santa Comba, al prosperar la moción de censura planteada contra el socialista José Antonio Ucha Velo. La moción salió adelante con el apoyo de siete ediles del Partido Popular y dos independientes, y la oposición de cinco concejales, entre ellos el de la popular María José Ares Casal, que criticó duramente la postura de sus compañeros del PP.
Los tres representantes de Terras de Xallas optaron por la abstención. La sesión se celebró en un ambiente tenso, con unas 400 personas que presenciaron el pleno en el Multiusos xalleiro, entre ellos los miembros de la Plataforma vecinal de apoyo a ex regidor Ucha Velo, que presentaron tres mil firmas de apoyo.
En su discurso, Miguel Pérez Fernández apostó por terminar con el clima de crispación social existente en el municipio y por dotar al ayuntamiento de un gobierno estable. El ya ex primer edil José Antonio Ucha abandonó el cargo tras asegurar que el nuevo regidor "nace bastardo, é indigno de representar a ninguén" y que parte de los representantes 'populares' en el consistorio "deberían estar agora mesmo entre rejas".
Trago amargo
El turno de intervenciones de los portavoces de cada grupo previo a la votación lo abrió Miguel Pérez. Aseguró que "estes son momentos difíciles para todos, un trago amargo, pero a situación política non é a mellor para o Concello". Su discurso fue interrumpido en varias ocasiones, lo que obligó a Maria José Ares a solicitar la actuación de las fuerzas de seguridad presentes para mantener el orden.
"A convivencia está seriamente afectada, temos que darlle ao noso pobo un Goberno estable e son consciente de que debería gobernar o PPdeG, ao que agradezo o seu esforzo e a súa xenerosidade", afirmó Pérez, además de manifestar que la corporación atravesaba desde hace ocho meses una situación de "anomalía".
El turno de palabra de José Antonio Ucha fue el más contundente. El todavía alcalde aseguró que "ningún gilipollas me vai agriar o día", aunque inmediatamente añadió que era una frase de Woody Allen, y acusó a Miguel Pérez de "mentir ao pobo", en referencia a un documento notarial firmado por el independiente antes de las elecciones en el que garantizaba que nunca pactaría con el PPdeG.
Anticipó "o reparto do botín" que realizará el nuevo grupo de gobierno y aseveró que parte de los concejales del PPdeG que apoyan la moción "deberían estar entre rejas polo reparto de dietas a diestro e siniestro". "Todos ides chupar agora, sodes borralla", apuntó, antes de finalizar añadiendo que el nuevo alcalde "ten moi poucos escrúpulos, nace bastardo e si esto é a política, o mellor e non ter políticos".
Antes de la votación, cerraron las intervenciones Jacobo Amarelle, del PPdeG, que consideró "legítima" la moción, Eugenio Pichel, de Terras de Xallas, que repartió críticas entre todas las formaciones y recordó que Ucha se negó a realizar una auditoría al llegar a la alcadía, y la 'díscola' del PPdeG María José Ares, que reconoció sentirse "traicionada, pero manterei a miña dignidade por enriba de todo". "Que sea lo que Dios quiera", concluyó Pichel antes del turno de votos.
Por la puerta de atrás
Tras la votación y la finalización del pleno municipal, una plaforma vecinal creada en apoyo de José Antonio Ucha quemó a las puertas del pabellón multiusos 2.946 firmas que había recogido por miedo a represalias. El ex alcalde salió a hombros y el nuevo regidor prefirió hacerlo por la puerta de atrás, ya que centenares de vecinos lo esperaban con los ánimos muy exaltados.
"Son todos unha merda", afirmaba uno de los asistentes al pleno, lo que reflejaba el clima de desprecio a sus dirigentes que mostraban los vecinos de Santa Comba. Una de las señoras afines a Ucha advertía a los medios de comunicación de que "agora chega a dictadura ao concello, xa veredes o que é bo".
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