Un grupo de empresarios ha encargado, como siempre que se celebran elecciones, una encuesta sobre intención de voto en Galicia. Y los resultados son extraordinarios en el sentido de que no se parecen a los de otros sondeos. Si se confirman, el próximo 10M pueden rodar cabezas. Y es que para un partido sería una auténtica debacle. Y para otro, un batacazo.