El candidato número dos del PP por Madrid, Manuel Pizarro, valoró los últimos datos del Índice de Precios de Consumo (IPC) publicados. En su opinión, son unos datos ?malos? ya que se mantiene la inflación, a pesar de que ?lo normal? es que los precios "bajen" en una situación de "desaceleración" como la que vive España. Pizarro participó en un encuentro con empresarios de la provincia de A Coruña, que acogió el Hotel María Pita. Ante un auditorio de 200 personas, Pizarro reiteró que el hecho de que ?se mantenga la desaceleración? es ?un mal dato? porque supone ?perder puntos de competitividad en la economía española? y precisó que el propio ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera ?lo ha reconocido?. ?Seguimos deshaciendo empleo?, continuó e insistió en que eso ?es lo peor que le puede pasar a una economía". En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó que la inflación en Galicia ya es más alta que en el conjunto de España, después de que los precios hayan subido un 4,4 por ciento en la comunidad durante el último año, una décima más que la media española (4,3%). Frente a esta situación, Pizarro advirtió que lejos de pretender intervenir en el mercado, la Oficina de Control de Precios anunciada por el PP pretende vigilar la ?evolución? de los precios para ver ?dónde se tiene que incidir para que haya competencia?. ?Hay que abrir los mercados y buscar la competencia?, insistió y concluyó que es necesario ?luchar contra la inflación? porque el incremento de los precios ?sin poder devaluar? es ?un palo? en el desarrollo económico de España. ?Estoy aquí porque creo que las cosas no van bien en España?, advirtió Pizarro y añadió que el país vive un momento ?muy complicado? tanto económica como políticamente. A su juicio, los españoles vivien en manos de un Gobierno ?discutido y discutible?, con ?un señor al frente ?en alusión a José Luis Rodríguez Zapatero- que no cree en lo que vende?. Al respecto, Pizarro argumentó que los precios en España crecen más de un punto por encima de los competidores y que el país registra la balanza de cuenta corriente ?más desajustada? de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), denunciando también la caída del mercado inmobiliario, y la situación de las cuentas públicas que, como consecuencia de la desaceleración que registra la economía española y del progresivo incremento del paro, empiezan a ?desfallecer? ante el aumento de las partidas que hay que dedicar a los subsidios del desempleo. El candidato ?número dos? del PP por Madrid criticó a los que le llaman ?catastrofista? por explicar la ?realidad? que vive España y reconoció que él es un ?optimista? nato, pero preocupado porque quién no es capaz de ver la situación real ?se acaba dando de bruces contra la espalda de los demás?. Así, aseguró que el Gobierno de Zapatero conocía la situación de desaceleración y que ?no dijeron nada? anteponiendo los ?intereses partidistas al bien de los diudadanos?. ?Cuando alguien recibe la confianza de los ciudadanos tiene que ser el presidente de todo el mundo?, reiteró e hizo una comparación con el mundo de la empresa. Al tiempo, subrayó que un país ?dividido? acaba parado y culpó al Gobierno socialista de haberse limitado a ?mirar hacia atrás? con referencias continuas al ?Prestige? o al 11-M. ?A usted le pagamos no para dividir sino para mirar hacia delante?, advirtió Rodríguez Zapatero. El proyecto de Rajoy Manuel Pizarro contrapuso esta situación con el proyecto por el que, explicó, ha dado el salto del ámbito empresarial al político. Según afirmó, ha cambiado de ?oficio? porque cree en el proyecto del presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, un programa ?ilusionante? que nace con expectativas de ?liderar? la sociedad española. Durante su intervención, el popular avanzó las claves económicas del programa con el que concurre el PP a las próximas elecciones. ?Es necesario dar confianza hacia dentro y hacia fuera?, aseveró y añadió que ?los mercados deben creer en España y los capitales deben volver a invertir aquí?. Para ello, aludió al impulso de un plan fiscal que beneficie a las ?personas que lo pasan mal?, librando del impuesto de la renta a aquellos ciudadanos que perciban menos de 16.000 euros anuales. Rajoy contrapuso esta propuesta con el plan de devolver 400 euros a todos los contribuyentes anunciado por Zapatero. Asimismo, se comprometió a bajar el impuesto de sociedades y a fomentar el ?ahorro? en España, eliminando tanto el impuesto de sucesiones y donaciones como el impuesto de patrimonio. ?Conseguirmos dinamizar la economía?, apostilló.