Los ministros de Transportes de la Unión Europea no consiguieron ponerse de acuerdo sobre las dos propuestas legislativas que restan para completar la estrategia comunitaria de lucha contra la contaminación marítima. Los responsables de Transportes de los Veintisiete negociaban esas dos medidas incluidas en el conocido como ?paquete Erika III?, en alusión al petrolero del mismo nombre que se hundió en 1999 frente a las costas francesas. El conjunto de siete medidas presentadas, en noviembre de 2005, por la Comisión Europea busca una mayor protección contra este tipo de siniestros. De momento, cinco ya han sido aprobadas por los Estados miembros. Los temas en discordia En cambio, las dos restantes, con las que la Comisión Europea pretende endurecer el control a la hora de conceder pabellones europeos, y también delimitar la responsabilidad civil de los armadores en caso de accidente grave o negligencia, siguen estancadas. En cuanto a los pabellones, la Comisión pretende evitar que en Europa se concedan banderas de conveniencia, por lo que propone que la concesión debe ir supeditada al cumplimiento de las ?convenciones internacionales en materia de seguridad marítima?. Así, intenta conseguir que los Estados miembros pongan en marcha los métodos necesarios para que todos los pabellones europeos ?sin excepción, sean de calidad irreprochable?. En cuanto a la responsabilidad de los armadores, el Ejecutivo comunitario propone que se establezca un sistema de seguros obligatorios que garantice que los propietarios de los buques pudiesen indemnizar a los afectados de una marea negra producida por un accidente grave o por negligencia. Este punto genera numerosas reticencias por parte de un buen número de Estados miembros, que consideran que la medida sería demasiado cara y dudan de sus resultados en la práctica. En una rueda de prensa que tuvo lugar en Luxemburgo al término del Consejo de Ministros, el Comisario Europeo de Transportes, Jacques Barrot, confió en que los Estados miembros consigan superar ?ciertos malentendidos? para poder concretar estas nuevas medidas, que considera ?urgentes?. Barrot entiende que la Unión Europea debe ser el abanderado de la lucha contra este tipo de contaminación, como también lo está siendo en la lucha contra el cambio climático, por lo que afirmó que la Comisión seguirá trabajando para alcanzar el consenso cuanto antes.