Renfe restableció este jueves el tráfico ferroviario por el tramo Santiago-A Coruña, después de retirar la tierra que bloqueaba la entrada del túnel de Vío, en A Coruña. El primer tren en pasar por Uxes fue un 'R 598' que abandonó la estación de A Coruña a las 17.55 horas en dirección a Vigo. En sentido contrario, el primer tren en pasar por este punto fue el regional procedente de la ciudad olívica, que llegó a la estación coruñesa de San Cristóbal pasadas las 18,00 horas. El incidente que obligó a cerrar la vía al tráfico ferroviario se produjo a las 16.30 de ayer, cuando las obras del AVE que se estaban realizando en este túnel provocaron un desprendimiento que, afortunadamente, no ocasionó daños personales. Según indicaron a AGN fuentes de la compañía ADIF, gestora de las infraestructuras ferroviarias en España, en principio estaba previsto que el tráfico se reabriese en la jornada del viernes, aunque finalmente pudo hacerse cerca de las 18,00 horas. El desprendimiento fue consecuencia de una voladura programada de antemano por la UTE Acceso a A Coruña, compuesta por las empresas Aldesa y Corsan-Corviam. El material explosivo provocó un corrimiento de piedras y arena que terminó dañando la entrada del túnel, situado a ocho kilómetros de la estación coruñesa. Los daños en la entrada del túnel afectaron al servicio entre A Coruña-Santiago-Vigo, de modo que Renfe tuvo que trasbordar parcialmente por carretera a los viajeros de 36 trenes que cubren este itinerario. Además, también hubo problemas para cubrir la conexión con Madrid, de modo que cinco locomotoras no pudieron salir o entrar. No obstante, el tráfico entre A Coruña, Ferrol y Lugo no se vio alterado ya que se trata de otro trazado. Plan de transporte alternativo de Renfe Hasta el momento en que se levantó el corte, la compañía mantuvo el plan de transporte alternativo diseñado para garantizar el servicio a los viajeros afectados con origen y destino en A Coruña, y cuyos convoyes procedían o se dirigían hacia Santiago. Así, el operativo se compuso de 51 autobuses y cinco taxis, que se encargaron de llevar hasta sus destinos a unos 3.000 viajeros. Según destacó Renfe, todo el dispositivo funcionó "con normalidad". En cuanto a los servicios de larga distancia, el Trenhotel A Coruña-Madrid, el tren diurno A Coruña-Hendaya y el Talgo A Coruña-Madrid -todos ellos en ambos sentidos- iniciaron y finalizaron su recorrido en Santiago. El tramo restante (Santiago-A Coruña) se tuvo que efectuar por autobús.