La Consellería de Medio Rural ha comprometido este año 5,6 millones de euros para la creación de franjas de protección alrededor de los núcleos de población de 157 concellos, después de firmar los respectivos convenios de colaboración que, al igual que el año pasado, pretenden eliminar la biomasa vegetal del entorno habitado de cara a prevenir los riesgos para la población de algún incendio forestal. Así lo recordó el titular de este departamento, Alfredo Suárez Canal, durante su intervención en la inauguración de la "Xornada sobre a prevención de incendios forestais en grandes infarestruturas e núcleos rurais" que se celebró en en Mabegondo (A Coruña). Los acuerdos con las entidades locales permitirán liberar de vegetación los cincuenta metros colindantes a los núcleos de población y, según las estimaciones de la Consellería, supondrán la limpieza de más de 9.300 hectáreas. A estos convenios se suman otros 153 suscritos por Medio Rural para el impulso de tratamientos preventivos y de silvicultura 13.000 hectáreas de superficie forestal. Este segundo tipo de medidas recibirán una inversión de 1,6 millones de euros. Suárez Canal confía en que la ?receptividade? de los concellos que colaboran con su departamento ?seguirá sendo boa? de cara a mantener las labores de gestión de biomasa en las franjas de protección y, de ese modo, contribuir a generar riqueza y empleo a través del aprovechamiento de los subproductos forestales. El conselleiro destacó, no obstante, durante su intervención las dificultades de administrar la biomasa forestal de los montes gallegos, sobre todo ante la peculiaridad de una comunidad que registra más de 30.000 núcleos de población dispersos en el territorio. El contexto en el que se desarrollan cada año los incendios forestales ?é moito máis hostil que en décadas pasadas?, una cuestión que atribuye al abandono del medio rural gallego y a la ausencia de las franjas de protección que impulsa su departamento por segundo año consecutivo. Suárez Canal señaló que, para ello, fue necesario impulsar medidas legislativas, para proteger los asentamientos de población, establecer una ordenación de los aprovechamientos y repoblaciones forestales y liberar de masa arbolada el entorno de los núcleos habitados, carreteras, líneas eléctricas o de ferrocarril, entre otras. El decreto que regulaba estas cuestiones culminó el año pasado con la aprobación de la Lei de prevención de incendios forestais de Galicia, como apuntó.