14-05-2008
Los cerca de cincuenta trabajadores de la Fundación Semana Verde de Galicia presionarán al Patronato de la institución, integrado por 17 miembros entre los que la Administración autonómica tiene una representación mayoritaria, para evitar que el certamen, cuya 31 edición se iba celebrar en junio, sea anulado, tras anunciarse su aplazamiento hasta noviembre por problemas de financiación.
Los trabajadores han iniciado una ronda de contactos con los partidos políticos y también solicitarán entrevistarse con los responsables del Gobierno gallego y, en concreto, con el máximo responsable de la Consellería de Presidencia, cuyo titular, José Luis Méndez Romeu, se comprometió hace dos años a impulsar un plan de viabilidad para dinamizar la programación de la Fundación con sede en Silleda (Pontevedra) y, sobre todo, sanear sus cuentas.
Precisamente, la institución, presidida por José Maril apelaba al retraso que acumula el documento comprometido por Méndez Romeu y por el propio titular de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, como principal causa que obligaba al cambio de fechas.
?Non imos quedar queitos ante a pasividade da Administración, imos loitar polos nosos traballos?, aseguró a AGN una de las tres delegadas sindicales de la Fundación, Mari Carmen Midón. Sostiene que los representantes de los trabajadores venían advirtiendo desde 2006 del grave problema de descapitalización de la empresa, evidenciados a través de su falta de liquidez y de actividad en el recinto.
Según recuerda, los primeros síntomas de crisis de una institución que aseguraba contar siempre con una actividad constante, se percibieron este año con la suspensión del Certamen de Náutica. Su último evento se remonta a otoño, con la cita Turisport, celebrada en octubre del año pasado.
?Deixación de funcións?
?É un problema de deixación de funcións do Padroado?, afirma Midón, que acusa a los responsables de gestionar las arcas y eventos del recinto ubicado en Silleda (Pontevedra) de ?pasividade? ante el progresivo declive de la institución. Pese a su voluntad de recabar apoyos entre las principales entidades y colectivos de la comarca del Deza, los trabajadores admiten ser ?pesimistas? ante la celebración de la Semana Verde entre el 12 y 16 de noviembre.
?Non hai visos de que se poida celebrar?, asegura Midón después de señalar que el aplazamiento anunciado ayer por la organización no es más que una acción obligada ante la falta de expositores, patrocinadores y contenidos de la cita agropecuaria por excelencia de la comunidad gallega. La prioridad de los trabajadores será por tanto asegurar el respaldo de formaciones políticas y agentes sociales para adoptar las medidas necesarias de cara a impedir la suspensión definitiva de la Semana Verde.
Pese a no descartar futuras movilizaciones para presionar a la Administración gallega y a los demás miembros del Patronato, por el momento aseguran encontrarse todavía en fase de concreción de un calendario de actuaciones. ?Temos que saber primeiro o que é viable, polo de agora non temos nada concreto?, mantiene. No obstante reconoce que, sin duda, contarán con el apoyo de los agentes económicos y sociales de Silleda y Lalín, principalmente, dado el interés que para estas dos localidades genera la feria.
Agujero negro
Los trabajadores sostienen que la Fundación Semana Verde de Galicia, institución sin ánimo de lucro creada en 1991 que llegó a declararse cita de interés gallego, ha experimentado un progreso proceso de descapitalización, acentuado en los últimos años. Y citan un informe del Consello de Contas de Galicia en el que se señala que las pérdidas de la institución hasta 2006 ascendían a 22,8 millones de euros ?el 50% del capital fundacional.
También cargan contra la medida comprometida por el conselleiro de Presidencia, departamento que tutela la Fundación, por considerar que implicaría un desembolso de 80.000 euros. La falta de ?esperanza? respecto a este documento proviene de otro similar elaborado en 1997 y cuyo coste se cifró en 60.000 euros. ?A ver que ocurre con ese plan, non temos demasiadas esperanzas porque cremos que é unha maneira de gañar tempo?, asegura Midón, que apuesta por la necesidad de que se vele ?pola integridade? de la Fundación Semana Verde de Galicia.
Los trabajadores apuntan entre los síntomas del declive de la institución el hecho de que en diez años se han sucedido al frente de su organización cuatro gerentes. Precisamente, el pasado 5 de abril se procedió al despido del último.
Pese a que el propio José Maril anunció el pasado mes de enero que la Fundación alcanzó un millón de euros de beneficios durante el ejercicio 2007, los datos de tesorería revelados por los empleados de la institución sostienen que las pérdidas fueron de 1,5 millones de euros en 2006 y auguraban la misma cifra para el año pasado. Incluso apuntaban que la Fundación declararía suspensión de pagos durante el primer trimestre de este año.
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