La instalación de los sistemas terciarios de depuración en una veintena de municipios gallegos que ya disponen de este sistema no ha dado los resultados previsto por la Consellería de Medio Ambiente, fundamentalmente porque en muchos casos, los concellos no han activado estas maquinarias, que supusieron a las arcas gallegas una inversión que ronda los 15 millones de euros. Esto se debe a la falta de presupuesto para este fin y a los altos costes que implica para los gobierno locales asumir el mantenimiento de unas infraestructuras tan necesarias como costosas en la comunidad gallega. Para atajar este asunto, la Consellería ha convocado una reunión la próxima semana con los alcaldes gallegos en la que, entre otras cosas, se realizará un análisis sobre los problemas existentes al respecto, dado que las altas inversiones que se han efectuado hasta el momento para lograr una mejor la depuración de las aguas residuales, no han ido acompañadas de la puesta en marcha de los sistemas. Al menos de momento. Uno de los objetivos que persigue este departamento de Xunta, algo que abordará en esta reunión, es asumir la gestión de todas las depuradoras de modo que se obtengan en todos los mismos resultados de calidad y harmonizar un precio para que el coste de este servicio sea igual para todos los gallegos. Algo que, por otra parte, obligará a algunos concellos a aplicar tasas de agua que hasta el momento no recaudaban. La Consellería quiere, también, que la recaudación de esas tasas vaya a un fondo de la Administración, que permita hacerse cargo de los costes derivados del mantenimiento y funcionamiento de las depuradoras. El caso fue expuesto por el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, que acudió a unas jornadas organizadas por el Colexio de Enxeñeiros de Camiños, Canais e Portos de Galicia con la colaboración de Augas de Galicia. En su intervención, aludió a los problemas actuales en rías como las de Vigo, Ferrol o O Burgo, por los problemas de depuración, dado que las directivas europeas escritas "fai moitos anos" no se fueron implantando. Es más, al llegar al Gobierno, afirmó, este departamento se topó con "unha carencia estrepitosa" en materia de sistemas de depuración. Fue a partir de ahí que se intentó poner en marcha el sistema de tratamiento terciario en todas las rías gallegas, para caminar hacia un tratamiento integral de las rías, para cumplir la directiva europea. Algo difícil, teniendo en cuenta que existía una "ausencia casi total do sistema terciario en Galicia", pese a que el 80% de la población se concentra en la costa. En este sentido, Vázquez lanzó un guiño a la iniciativa privada, pues afirmó que para lograr este objetivo se debe "ir da man" de las empresas gestoras de agua en la comunidad. También se dirigió a los concellos para afirmar que el nuevo horizonte que se abre ofrece "oportunidades de emprego e negocio para empresas xestoras e concellos". Además, reconoció que si actualmente se están invirtiendo 629 millones de euros en los sistemas de depuración; surgirán nuevas necesidades en un horizonte "relativamente corto", pues los sistemas activos actualmente que datan de principio de la década de los noventa en "cinco ou seis anos" presentarán "déficits tecnolóxicos" que también será necesario atajar. Confederación Por otra parte, el conselleiro se refirió a la importancia de asumir en Galicia una única gestión del agua, algo que será posible a partir de la creación de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, que estará en marcha el próximo 30 de junio. Este órgano gestionará, inicialmente, las aguas en este territorio, si bien el objetivo del Gobierno gallego es solicitar una "encomenda de xestión" para que la "política da auga" de Galicia no esté "separada", como ocurre hasta ahora. El objetivo final es, pues, "unificar" esa gestión en la Costa y el interior.