"O PSOE estáse a equivocar coa súa estratexia, sobre todo asumindo como propia unha política implantada polo PP, que parte do criterio de demonizar o diálogo e o acordo coas forzas políticas diferentes, e nomeadamente coas nacionalistas". Es la opinión del líder del BNG, Anxo Quintana, que hizo esta manifestación tras reunirse con el presidente de CIU, Artur Mas, en Santiago de Compostela, para analizar la situación política estatal y diseñar estrategias conjuntas. En este aspecto, ambos coinciden en señalar que los socialistas viven "nunha ensoñación", por pretender gobernar como si tuviesen una mayoría absoluta, cuando no es así. Precisamente esta actitud que detectan BNG y CIU en el Ejecutivo central preocupa porque, a su juicio, dificulta uno de los objetivos de los nacionalistas, que es "mellorar os nosos respectivos autogobernos". Por ello, solicitaron "coherencia", afirmó Quintana, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pues si bien es cierto que recientemente afirmaba que el Estado sería receptivo a las peticiones de mejora del autogobierno siempre que se reúnan las condiciones de "apoio parlamentar amplo e que se escoitara consenso cidadán", Quintana y Mas no perciben que su intención sea esa. El primero, situó a modo de ejemplo la competencia de Tráfico y Seguridade Vial, que será demandada al Estado mediante una proposición de ley que obtuvo, en el Parlamento gallego, la unanimidad por parte de los tres grupos que conforman la Cámara. En este caso, además de acuerdo entre PPdeG, PSdeG y BNG, existe, según Quintana, un acuerdo entre la ciudadanía, de ahí que no entiende "que problema hai para que dunha vez por todas diga publicamente que seguridade vial e tráfico será traspasada", cuando "estamos a cumprir as condicións postas por Zapatero". En este asunto, Galicia contará con el apoyo de CIU en el Congreso de los Diputados, según confirmó Artur Mas a Quintana en el transcurso del encuentro que mantuvieron este viernes. No obstante, el líder gallego incidió en que el BNG procurará que todos los líderes políticos del Estado voten a favor de este traspaso, pues el objetivo es lograr en Madrid el consenso existente en Galicia. La versión catalana la aportó Artur Mas, quien puso sobre la mesa que el Gobierno socialista, como hizo el PP con mayoría absoluta, "pretende reforzar el Estado central en detrimento de los gobiernos autonómicos", algo que a juicio del líder de CiU acabará "perjudicando a los ciudadanos" porque se limita "el poder de la cercanía" que representan los ejecutivos autonómicos. Por eso, consideró que esta "involución centralista" es equivocada, entre otras cosas porque se abrirían "tensiones importantes en el Estado" y porque "restaría eficacia a la acción de Gobierno". No obstante, Mas se centró especialmente, al hablar de autogobierno, en la preocupación que existe en Cataluña por "como puede resultar la sentencia del Tribunal Constitucional" respecto al Estauto de Autonomía aprobado "por parte de los catalanes, que dijeron sí al Estauto". Esta preocupación parte, explicó, de que el Tribunal Constitucional, que debe redactar la sentencia, está "internamente cuestiones y muy mediatizado por los partidos políticos de ámbito estatal". Por ello, se pregunta cómo un tribunal que está "en esas condiciones por falta de autoridad, puede llegar a cuestionar el proceso democrático de un pueblo como el catalán". Eso "no tiene sentido", aseveró, y por ello "estamos preocupados, porque entendemos que una sentencia negativa del Tribunal Constitucional cuestionaría buena parte de la vía estatutaria". En el caso del Estatuto, recordó Mas, también se cumplen las condiciones expuestas por Zapatero para avanzar en autogobierno. "Acordos puntuais" Por otra parte, el portavoz nacional del BNG manifestó que actualmente los nacionalistas gallegos mantienen su disposición a mantener conversaciones y alcanzar acuerdos con los socialistas en Madrid, algo que mantiene el criterio previo a la investidura. Así, ante la falta de un acuerdo global, están abiertos a "acordos puntuais que fixeran posible a estabilidade" y que permita disponer a Galicia de "unha presenza decisiva na política estatal". Ahora mismo, "a pelota está no tellado do Partido Socialista". Respecto a las relaciones entre PSOE y CiU, el nacionalista catalán reconoció que "el PSOE español nos corteja y somos objeto de cierto flirteo", si bien la posición que toman ante esta situación es la de "mantener una distancia respecto a ese cortejo y flirteo". Esto es así, afirmó Artur Mas, porque existen "razones objetivas" que impiden otro tipo de aproximación. Entre ellas, relató dos fundamentales, que son que "el PSOE no está cumpliendo como debería con Cataluña" y las dificultades que implicaría "apoyar al PSOE cada semana en Madrid y tener que hacer oposición al PSOE en Cataluña". Así, descartó que sea posible, al menos de momento, una "colaboración permanente", aunque coincidió con el líder del BNG, Anxo Quintana, en que se pueden alcanzar acuerdos y "dar apoyo en temas importantes de Estado cuando tengamos la sensación de que hacen las cosas bien". También existe otra posibilidad, aseveró, para indicar que muchos partidos se pueden poner de acuerdo "para retirar el apoyo al señor Zapatero cuando veamos que las cosas no salen". Resultados 9-M Respecto a los resultados obtenidos por ambas formaciones políticas en los pasados comicios generales, los dos líderes destacaron que tanto BNG como CIU lograron "manter posicións e avanzar", según Quintana, pese a la campaña bipartidista y polarizada por las fuerzas estatales. Artur Mas criticó también que la campaña pareciese "cosa de dos", pero celebró que "a la hora de la verdad", "nacionalistas catalanes, vascos y gallegos volvemos a tener un carácter decisivo", algo que es especialmente importante, a su juicio, porque se trata de fuerzas políticas "con manos libres en el Estado", que no están pendientes de las instrucciones de PSOE o PP y que "defienden los intereses de los ciudadanos" de las respectivas comunidades "como objetivo absolutamente prioritario". Por su parte, el portavoz nacional del BNG manifestó la "perplexidade" de nacionalistas catalanes y gallegos porque el PSOE no haya sido capaz de percibir la "auténtica dimensión e realidade" de los resultados electorales, pues aunque los socialistas hayan ganado los comicios, "non teñen maioría absoluta e a primera labor dun partido que ten que sustentar a acción de goberno, debería de ser ter a maioría parlamentar para dar estabilidade" al Ejecutivo.